IFMA España ha presentado recientemente el libro blanco “La oficina sostenible”. Este playbook se centra en la idea de que la oficina pasa a ser “un lugar al que ir”. Un espacio para la socialización, para la interacción, para la innovación, para el aprendizaje y para la atracción de talento. La gran paradoja del teletrabajo -señala- es que aumenta la productividad y reduce la creatividad, por eso avanzamos hacia un mundo de espacios fluidos donde se fusiona lo físico y lo digital. Se destaca también el hecho de que la oficina es un elemento clave para avanzar en los objetivos estratégicos de sostenibilidad.
El playbook de IFMA España, asimismo, refleja la necesidad de afrontar los retos de eficiencia con una visión que ponga al ocupante del edificio en el centro de todas las consideraciones.
Recuerda este estudio que a principios de los 80, la Organización Mundial de la Salud acuñó el término “síndrome del edificio enfermo” para describir la constelación de síntomas causados por los subproductos invisibles de la construcción moderna. A esto hay que añadir el impacto de una mala iluminación como dolores de cabeza e irritación ocular, las enfermedades respiratorias vinculadas a los contaminantes atmosféricos como los compuestos orgánicos volátiles y a la excesiva recirculación del aire.
Hoy en día, se busca la eficiencia energética, pero sin olvidar a las personas que ocupan los edificios. Y subraya que este nuevo espacio colaborativo que favorece la innovación sólo puede estar facilitado por la tecnología que permite medir en tiempo real variables y tomar decisiones basadas en datos que impulsan la transformación digital de la función del FM.
Los criterios ESG abren un amplio abanico de oportunidades para transformar los espacios de trabajo y alinearlos con las nuevas exigencias y expectativas de empleados, clientes y grupos de interés en materia de sostenibilidad.

El mobiliario en la oficina sostenible
¡El playbook “La oficina sostenible” incluye un capítulo dedicado a las condiciones que debe cumplir el mobiliario para ser sostenible a lo largo de su ciclo de vida. Ya desde el principio, deben estar presentes aspectos como la selección de materiales sostenibles, el uso eficiente de los recursos, la durabilidad y la ergonomía, así como el impacto ambiental y social durante su fabricación, uso y eventual desecho.
Argumenta el documento que se debería planificar y diseñar pensando en una futura reparación, o incluso reciclaje; por ejemplo, diseñar un mueble que pueda remover fácilmente piezas que se deterioran por recambios de fácil ensamblaje y de medidas optimizadas para el envío al cliente y que éste pueda cambiarlas.
Señala también que el mobiliario multifuncional es esencial para maximizar el uso del espacio y la sostenibilidad. Un mueble debe ser diseñado para servir a diversas necesidades, eliminando la obligación de adquirir diferentes piezas para funciones específicas. Al concebir el mobiliario como una herramienta versátil de trabajo y ocio, se optimiza su eficiencia y sostenibilidad. De esta manera, se elimina la necesidad de adaptar múltiples áreas para diferentes propósitos, generando un ambiente donde tanto el espacio como el mobiliario se adaptan a una amplia gama de actividades.
¿Cómo es un mueble sostenible?: Los muebles sostenibles se producen mediante prácticas industriales que minimizan el consumo de energía, agua y recursos, y que reducen la emisión de gases de efecto invernadero, así como la generación de residuos. Defiende también la necesidad de optar por materiales ecológicos y sostenibles en la fabricación de muebles, como maderas certificadas, materiales reciclados o reciclables, y aquellos con bajas emisiones de carbono en su producción.
Señala también que a menudo, la atención se centra en el consumidor final y en cómo elige sus muebles, pero es igualmente crucial examinar de dónde provienen los materiales que componen esos muebles. Un fabricante responsable debe asegurarse de que sus proveedores sean locales, no sólo para reducir el impacto ambiental del transporte, sino también para impulsar la economía local y garantizar la trazabilidad y calidad de los materiales utilizados.
El uso eficiente de recursos y un empaquetado minimizado son fundamentales, además de realizarlo con materiales sostenibles y eliminando el uso de plásticos de un solo uso. A la hora de tomar la decisión de compra, es interesante también tener en cuenta la durabilidad y calidad y un diseño ergonómico y saludable escogiendo muebles que estén diseñados ergonómicamente para promover el bienestar y comodidad de los trabajadores, evitando aquellos con componentes tóxicos o materiales que puedan afectar la salud.

Certificaciones de mobiliario sostenible
El playbook “La oficina sostenible” recuerda también las diferentes certificaciones de mobiliario sostenible, una de las más reconocidas es LEVEL, una certificación de sostenibilidad que proporciona un medio completo y transparente para abastecerse de productos fabricados de forma responsable, y aún más importante para los clientes que buscan soluciones de mobiliario sostenible.
En el caso concreto de las certificaciones que respaldan la procedencia, el uso responsable de los materiales empleados y que tanto la madera, las telas, los plásticos u otros materiales, cumplen con estándares ambientales y sociales. En el caso de la madera, dos certificaciones destacadas son el Forest Stewardship Council (FSC) y el Programme for the Endorsement of Forest Certification (PEFC). Estos sellos aseguran
que la madera proviene de bosques gestionados de forma sostenible, donde se preserva la biodiversidad, se respeta a las comunidades locales y se evita la tala ilegal.
Asimismo, las normativas ISO (International Organization for Standardization) también desempeñan un papel fundamental en la certificación de la sostenibilidad de la producción de muebles. Algunas de las más relevantes son la ISO 45001, 14062 y la ISO 14001, que garantizan el cumplimiento de prácticas ambientalmente responsables a lo largo de toda la cadena de producción.
La ISO 45001 se ha convertido en un estándar internacionalmente reconocido que ayuda a las empresas a establecer y mantener un ambiente de trabajo seguro y saludable, protegiendo así a los empleados y contribuyendo a la sostenibilidad y el bienestar de la comunidad laboral.
La certificación ISO 14001 muestra el compromiso de una organización con la protección del medio ambiente y la adopción de prácticas ambientalmente responsables. Por su parte, la ISO 14062 trata sobre la integración del diseño ambiental en el desarrollo de productos. Proporciona orientación y directrices a las organizaciones en el proceso de diseño y desarrollo de productos con un enfoque ambiental.
Subraya el estudio que estas certificaciones no solo proporcionan una mayor transparencia a los consumidores, sino que también impulsan a las empresas a adoptar prácticas más sostenibles y conscientes con el medio ambiente y las comunidades involucradas en la cadena de suministro. Al priorizar muebles con estas certificaciones, las empresas contribuyen activamente a la protección del medio ambiente y a la construcción de un futuro más sostenible.
El playbook reseña también algunas buenas prácticas que deben implementarse en el área de compras de las empresas para comprometerse con una adquisición de mobiliario responsable. En sus 393 páginas, este libro aborda también cuestiones como la gestión de residuos, la salud mental en la oficina o la tecnología en la oficina sostenible, entre muchas otras; en definitiva, nos ofrece una visión holística de la oficina sostenible.


